...porque un solo lugar no es suficiente, necesite de re inventarme la vida y termine en las orillas, al filo del abismo no hay otra opción solo volver a comenzar...

12 de julio de 2012

La Silla


Una silla tras otra,
la comodidad encima,
la una a la otra,
el cambio...


El cambio sea cual sea este, agobia. Provoca una enorme incertidumbre, misma que el ser humano no esta resignado a comprender, pero de manera adherente a la vida se vuelve inevitable y cotidiano. El mundo constantemente cambia, uno mismo cambia de un día a otro, de un segundo a otro. Cambiamos de ropa, de zapatos, de muebles, de amigos, de amores... y de gobernantes. En tiempos actuales estar alerta a las manifestaciones de nuestros deseos nos genera una perspectiva mas consciente de lo que realmente somos, lo que dice el espejo de nosotros no miente. La silla representa un espacio de conformidad, instalados a veces en la sala de espera de un amor, de un trabajo, de un doctor... en todo caso es un tiempo, un espacio ocupado por nuestro cuerpo y mente.


1 de julio de 2012

Un desmoder de ideas



Ojalá que llueva y llovió.

Nos a llovido, que a toda costa es bueno, solo que hay de lluvias a lluvias. "Quien dijo que todo esta perdido, yo vengo a ofrecer mi corazón" no será tan simple, recuperarnos, nos queda un futuro incierto. 

Trato de escribir, pero no logro concentrar las ideas, hay un alboroto en mi cabeza, algo me dice que debo escribir, pero no tengo una notable conexión con la realidad, así que trataré de ser lo más elocuente posible y pido disculpas si parece que inicio hablando de algo y termino como batido de comida para perro.

Hace días me visito un fantasma, un poco sobre pasado de peso, con los ojos cansados, irrumpió de momento como un torbellino y después se quedo quieto; este fantasma ya no me asusta, pude demostrar que sobre todo tengo estilo para confrontar a los fantasmas del pasado y sobre todo mucha educación, vamos que no me deje intimidar por su actual posición.

Otra cosa importante que me ocurrió fue que hoy fui a votar, sí, ejercí mi derecho de votar y lo hice bien, marque de manera contundente el partido de mi preferencia, salí de la casilla y pensé "ojalá todos entren en razón" pero hace unas horas, los resultados son desalentadores, entonces comencé a desdibujar mi sonrisa, vi y leí las cosas con cara de seriedad. Entonces pensé, aun me queda mi blog.

Sí aun nos quedan los espacios libres para comentar, para decir y denunciar nuestras ideas, nos esperan días complejos, la realidad que estaremos viviendo será peor que el tiempo de campaña. México sin necesidad de tomar las armas a determinado su funeral.

No hay necesidad ni espacio para los enojos, la vida es tan corta y el tiempo es tan poco y apremia a la vuelta de la esquina. Mi labor esta hecha y continuara, afortunadamente no tengo hijos para pensar en su futuro, no llevo esa responsabilidad acuestas. 

Hoy no fue un domingo igual a los demás y no lo volverá a ser. Mientras me receto unos cigarrillos para neutralizar las emociones encontradas.

Ya ni llorar es bueno, dicen por ahí; dejarnos llevar por nuestras emociones en un arma de doble filo, pero en cada paso que damos la consecuencia se hará presente, habrá quienes falten a su palabra, a su promesa, a su determinación, habrá siempre los que se sientan confundidos y eviten a toda costa la valentía y habrá siempre los que vivamos en constante riesgo, los que se deciden a lanzarse por los dulces debajo de la piñata, los que hablen con el corazón, los que lloramos sin remedio por las maravillas de la vida y por las desilusiones, por todos nosotros siempre tendremos la oportunidad de elegir como nos queremos sentir y hacia donde queremos ir.

Hoy dejare de preocuparme por los demás, actuaré de forma egoísta, sí, solo pensaré en mí...

Como les dije, esto es un "desmoder" (platillo típico de la fonda "la palomita") no tengo bien claro lo que quiero, pero si lo que no quiero. Y hoy decido que debo solo procurar mi bienestar por encima de los demás. PUNTO.

20 de junio de 2012

Los días cansados

Mis días cansados no saben de noches ni mañanas, las tardes se deslizan en mi garganta como las tazas de café. He vuelto a las cenizas, a los minutos ausentes, a las comidas excesivas, aunque estas ultimas son muy placenteras. La palidez visita mi rostro, estaré enferma? Tengo síntomas de una Argelia pasada, la Argelia de hace tres meses. Creo que me estoy auto-flajelando, hago las cosas que había dejado de hacer y que habían dejado de gustarme; pero cuando vuelvo a ellas de cierto modo "me siento en pausa", soy como una canción silenciada, una fotografía en proceso de revelarse en el cuarto oscuro, la silla vacía en la sala de espera, el fruto a punto de caer por culpa de la gravedad y la madurez. 

Me acostumbre a un horario donde solo dormia 6 horas, pero curiosamente despertaba con muchos ánimos, la rutina de trabajar parecía como un segundo, hacia tantas cosas antes y ahora hasta me reporte enferma. Me quede en la cama, deje que el tiempo pasara, no es depresión porque entonces no tendría ni ganas de escribir, es una cosa extraña a la que no le sé el nombre ni el remedio. Desearía vomitar, siento esta una acción de alivio. Quizá tengo una indigestión, tengo indigestión de mi, pero, cómo se aliviara eso? con qué doctor se analizaran este tipo de problemas? Si mi abuela viviera, me aliviaría de empacho, creo que eso tengo, un empacho, estoy empachada (risas), que curiosa palabra, jamás la había escrito.

Ya me sente en la silla, estoy en espera de tener ganas de levantarme y mientras eso pasa me considero una espectadora, alguien que solo se emociona de ver como los demás continúan y se debaten con tanta fragilidad... pagaré el precio algún día de esta pausa, el tiempo me cobrara la factura, pero mientras tanto disfrutare, me disfrutare porque un día dejare de estar así, me disfrutare tanto como cuando paso la tarjeta de crédito y me digo: "ya lo pagaré, mientras tanto que siga la fiesta" (risas)

Argelia tan intensa y desenfrenada, algún día aprenderás la lección? más te vale que sí, porque me haces patinar, me pones en aprietos y acertijos difíciles de sobre llevar, más complicados de descifrar, pero no hay nada oculto debajo de tu piel que no sudes cada segundo; de buena suerte tienes este blog.

13 de junio de 2012

Nuestro jueves

Nuestro jueves

No hay palabras,
sabes? pensé que podía
pero aun permanezco 
extranjera de mi mente

...
..
.






11 de junio de 2012

Los fantasmas no tienen miedo

Te voy a escribir cada jueves, no te espantes, eres un fantasma y los fantasmas no tienen miedo.
No creo que sea un delito a perseguir, de todas maneras no te darás tiempo para leerme y mientras tanto, yo podré desahogarme a mi manera.
Me han quedado muchas "dudas" que poco a poco se van disipando, un poco la razón invade por momentos las emociones; entonces ya viendo con claridad, arde la piel, es real, la piel arde como si me consumiera lentamente. 
He pensado que mi capacidad de amar no tiene limites, pero si debería construir fronteras, con ciertos reglamentos que me permitan ser selectiva; al mismo tiempo pienso, cómo me iba imaginar que unos ojos tan claros, unas manos tan blancas y unos pasos tan firmes podían ser capaces de tal "cosa"; pero lo cierto en tus palabras es que "todo puede pasar"... 
Me gusta citarte de esta manera porque como te dije alguna vez, pensar así te obliga ser más creativo, me recuerda que el "presente es un regalo"
A veces la realidad se niega a los colores, hoy me sentí una artista en guerra, librando los segundos, minutos y las horas en las que ha dejado de sonar el teléfono, cada día ocurrirá esto, hasta que se vuelva una rutina, ajena a mi esperanza. Y para no extrañarte te escribiré, como lo había venido haciendo, de la única manera en la que se le escribe a quien se tiene tan lejos... con cariño.


2 de junio de 2012

Mis pulgas de izquierda

Sí, bien decía mi terapeuta, habrá cosas que superes hoy y que se vuelvan a presentar con diferentes circunstancias después, entonces las veras complicadas y así sucesivamente, nadie podrá estar dado de alta. 

Parte del crecimiento de cualquier ser humano es imponer en su día a día el riesgo, sin embargo, se suele hacer de diversas maneras, algunas veces de forma acelerada, otras cautelosamente, en fin, cada uno a su manera define ser parte del juego o quedarse en la banca o quizá llegar a jugar los últimos minutos, el resultado de la misma manera será diferente, pues habrá quienes se lleven todos los puntos y otros que solo contemplen esa remota posibilidad desde las gradas...

Hoy hay muchas cosas por hacer... mientras las aguas toman su cause yo me encauso en ir tras eso que tanto deseo y que se escasea muy seguido... 

8 de mayo de 2012

Hay dolores más fuertes


Cuando me caía papá me reconfortaba diciendo: “hija, hay dolores más fuertes”… aquella frase estaba muy lejos de hacerme sentir bien. Hoy recordé el último concurso de pintura en el que participe, estaba en la Preparatoria, ya contaba con un historial, había ganado el año pasado el primer lugar, así que mi tutor de grupo esperaba que se volviera a repetir; acostumbrado a querer destacar a costa de sus alumnos aseguraba un primer lugar con mi participación.

El año pasado había sido la sensación del momento, la jovencita menos popular había sorprendido con un óleo, una técnica difícil de ejecutar, poco común, tendría que haber ido a clases de pintura desde niña. Llegue a la “prepa” desde muy temprano, aun no amanecía, cargue mi caballete y todos los triques necesarios en autobús, entre al auditorio y me coloque cerca de una ventana. El maestro pregunto a cada uno de los participantes el tipo de técnica; cuando me toco a mi presentarme dije: Argelia Padilla, óleo; alzo la mirada y con una voz burlista dijo: crees que te alcance el tiempo? conteste: quizá. No estaba nerviosa, había evaluado el factor tiempo… pero la escena que pintaría era muy sencilla, solo tenia 24 horas para hacerlo, el óleo es una técnica difícil porque se necesita dar tiempo a que las capas sequen, de no ser así corres el riego de que los colores se batan y sea irremediable continuar. Monte todo el show y comencé a trazar el bosquejo, era un paisaje de África, unos flamencos en un lago, todos los tonos iban del amarillo al café pasando por un verde musgo bellísimo, aun lo recuerdo claramente… en el primer receso subieron mis compañeros a ver como iba, sorprendidos, todas sus palabras fueron de aliento, yo no me podía dejar llevar por eso, aun no terminaba, llego la tarde y seguía ahí, ni ganas de comer tuve… al fin termine firmando el cuadro con un pincel que parecía aguja y pintura Siena natural, ya lo hecho, hecho estaba, no podía hacer ni un retoque más. Satisfecha me fui a casa ya por la tarde. Llegue, cene y papá me pregunto ¿cómo te fue? Bien, conteste, creo que lo hice bien.

Al día siguiente era la premiación, fue muy fácil ganar el primer lugar. Había tomado clases el verano de 1992, recuerdo que mi abuela Irma me regalo la gama completa de pintura y durante dos meses me la pase pintando en el sótano del Palacio Municipal de Tampico, con un maestro ya muy grande de edad que dormía mientras yo pintaba, de ratos que despertaba me decía como continuar, el sótano solo tenía una ventana que daba a la calle principal ahí veía pasar gran variedad de calzado, a veces mis primos pasaban por ahí y me invitaban a la playa, pero todas las tardes de ese verano pinté, pinté como 15 cuadros, el primero fue Pebbles la hija de “Los Picapiedra”; el maestro al ver mi idea para pintar dijo: “bueno, esta bien, te dejaré que hagas eso, pero la próxima vez escoge una de esas laminas, la que te llame más la atención”. Al final del salón debajo de la ventana, había una mesa grande con cientos de laminas, paisajes, bodegones, figuras humanas de todo tipo” pero ni una sola caricatura.  Así pase ese verano, entre óleos, caballetes, pinturas, aguarrás y uno que otro ratón que pasaban por encima de de los zapatos del maestro y lo despertaban; los martes y jueves teníamos de fondo el trombón de la banda municipal; cuanta nostalgia por aquellas tardes que no volverán; fue la primera vez que me sentí libre; tenía 10 años y me subía al autobús, el trayecto duraba media hora, bajaba en la terminal y caminaba una cuadra.

Había una fuerza que recorría todo mi pequeño cuerpo y lo engrandecía cada día. La casa de mis padres se lleno de cuadros en dos meses, algunos papá decidió regalarlos, me pregunto que sí quería continuar y dije que no, aun no se porque no seguí tomando clases. Quizá me sentí incapaz de llevar la escuela y las clases de pintura al mismo tiempo. Tenía que prepararme para el examen de la escolta, mi madre esperaba que destacara de esa manera. Y así fue el resto de mi vida, mientras papá me daba rienda suelta a las cosas que alimentan el alma, mi madre me aterrizaba a lo tangible, a la “realidad”.

Desde ese verano no había tocado ni para limpiar la paleta de madera donde se mezclan los colores, el óleo se había endurecido, así que nunca me imagine ganar, porque quizá lo que me había aprendido hace seis años había caducado como la pintura en la paleta. Me sorprendió mucho sentirme como “pez en el agua”, así es como puedo describir esa sublime sensación, fue darme cuenta que en mi existía eso que llaman talento y que mi esencia como ser humano se engrandecía al ejecutar la pintura.

Mi papá no se sorprendió, se sintió muy orgullos de mí, al primero y segundo lugar nos invitaron a desayunar con el director, en su oficina colocaron mi cuadro y el director me dijo, ahora es mío. Yo solo me sonreí, era tan tímida, me pregunto sobre mi futuro y le dije que sentía una satisfacción muy grande por el arte, pero que debería estudiar una carrera porque de eso no se vivé.

Estaba leyendo hace un rato “Veronika decide morir” del escritor Paulo Coelho. A Veronika le paso lo mismo que a mí cuando tomo su primera clase de piano; Veronika le dijo a su madre que quería dejarlo todo y dedicarse al piano, para lo cual la mamá le respondió: “nadie vive de tocar el piano, amor mío”.

Hasta este momento no tienen idea cual es la relación entre el título de este post y todo lo que he escrito. Después de la premiación destaque como una alumna talentosa, tenía algo especial, que el resto no tenía; por eso al año siguiente, mi maestro aseguraba un primer lugar. Pero no fue así, aun y a pesar de que todo lo había hecho igual, ni siquiera me sentía confiada, volví a hacer lo mismo solo que con otro paisaje. Pero no gane el primer lugar, ni el segundo, gane el tercero… ya no fui a desayunar con el Director y mi tutor de grupo no dijo absolutamente nada. Mis compañeros no daban crédito, comenzaron a gritar “fraude” y algunos decían “Argelia es el primer lugar”. Sentí como si hubiera perdido algo enorme, perdí la confianza en mi, deje de disfrutar, todo se concentraba en la palabra “perdí” y deje que me taladrará en la cabeza, llegué a la casa y mi papá al verme dijo, no ganaste, entonces me eche a llorar en mi recamara, no quise comer. Era tan pesado ir a la “prepa” y encontrarme con esa realidad… cuando mi papá hablo conmigo: me dijo, “no siempre se puede ganar, así que deja de llorar, hay dolores más fuertes”… ahora entiendo claramente lo que me quiso decir.

En el funeral de mi tía (hermana de mi papá) hubo un instante en el que lo vi colocar su mano derecha sobre sus ojos, alzo sus lentes he hizo un puchero, después dejo que los lentes le cubrieran la mirada que ya se encontraba distante y humedecida; como si se tratará de un naufrago con la esperanza de tocar tierra firme. Papá no volvió a llorar, al menos no me percate de eso. Desde enterarse de la noticia hasta ese instante, cuando faltaban pocas horas para partir al cementerio, mi papá no había llorado. Es la primera vez que pierde una hermana; mi tía había tomado un papel maternal para sus hermanos, pero no tierno, más bien como firme, fuerte, como la madre que te saca adelante pero no te acaricia ni te dice a diario cuanto te quiere, más bien fue protectora con todos sus hermanos. Ese dolor de perder a un hermano es uno de los más fuertes y a merita llorar, rabiar y ahogarse en un grito silencioso; pero el fue muy discreto, su fe lo ha hecho fuerte ante un dolor tan grande, pero no olvido que es humano y un día quizá cuando vaya a verlo se desahogue.

Ahora comprendo que no siempre se puede ganar y que a toda costa de perder lo que sea esta en uno mismo confiar, tener fe, salir del pantano; aunque en un principio se vea como una utopía, todo puede pasar.


6 de mayo de 2012

La vida entre tus manos.



Así quiero recordarla siempre.





Jaime, como igualadamente te mencionó cuanta razón tienes. 

El cuerpo se encuentra agotado,
lagrimales desérticos.
El tiempo suministra segundos 
de tranquilidad y silencio

No somos más que volvo,
el polvo que sacudimos,
el que barremos,
solo polvo de aquí de allá.